Hace unos años era impensable ver un conjunto sastre fuera de la oficina. Hoy ocurre justo lo contrario. Las pasarelas, el street style y las firmas de moda han convertido este clásico en una de las prendas más deseadas del verano.
¿El motivo? Ha dejado de ser una prenda formal para convertirse en una forma sencilla de vestir con estilo.
Los nuevos conjuntos sustituyen las americanas por chalecos ligeros, incorporan tejidos frescos y apuestan por patrones mucho más relajados. El resultado son looks elegantes que funcionan tanto en la ciudad como durante unas vacaciones.
Nuestro total look de A Summer Story nace precisamente de esa tendencia.
Las rayas aportan un toque sofisticado y atemporal, mientras que el rosa empolvado suaviza el conjunto y lo convierte en una propuesta muy femenina.
Lo interesante de este tipo de prendas es que nunca parecen demasiado arregladas ni demasiado informales. Todo depende de cómo las combines.
Con unas sandalias planas y un bolso de fibras naturales consigues un look perfecto para una mañana de verano.
Con unos tacones y unos pendientes especiales, el mismo conjunto cambia completamente y se convierte en una opción ideal para una comida, una cena o un evento más relajado.
Esa capacidad de adaptarse a distintos momentos es precisamente lo que ha hecho que el conjunto sastre vuelva a ocupar un lugar protagonista en los armarios.
En Matelier queríamos reinterpretar esta tendencia desde nuestra forma de entender la moda: diseños femeninos, tejidos agradables y prendas pensadas para durar más de una temporada.
Porque las tendencias pasan, pero las prendas que realmente funcionan son aquellas que siempre encuentras en el armario cuando no sabes qué ponerte.
Quizá esa sea la verdadera razón por la que el conjunto sastre ha vuelto. No porque esté de moda, sino porque resuelve algo que todas buscamos: vestir bien con muy poco esfuerzo.